Obra significativa
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Nuestra Señora de Pentecostés

 

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La creación de esta obra

"Después de haber guardado dentro de mí, durante meses, ese sentimiento profundo, era preciso hacer alguna cosa (destino providencial), al cuál yo no me atrevía a responder. Pero terminé por decir "Sí" sin saber ni a qué ni por qué. Había transcurrido al menos un año.

Caminando..., sentí interiormente: "he aquí las medidas". Divisé el rostro y vi una estatua de la Virgen, rota. Estupefacta, regresé al taller para buscar un centímetro y medí 1,30 m x 0,60 m x 0,45 m. Y ahora... ¿qué hacer?, entonces comprendí que me faltaba ejecutar la obra. Por ello, después de obtener el permiso sólo me faltaba encontrar la piedra.

Con el cuaderno de direcciones en mano, encontré el nombre de una persona que me ayudó a encontrar la piedra. Escogí de la cantera una piedra que me pareció muy hermosa. La "Señora" me aseguró que para una obra de "gracia" ninguna piedra sería demasiado bonita; me hizo cortar la piedra sobre las medidas dadas. En aquel momento algo me sorprendió: hacía ocho años que no esculpía y... el peso del martillo... ¡no lo notaba!. El señor que cortaba la piedra me observaba sorprendido. Aunque la sorpresa final fue, que esta piedra pesó 800 kilos.

El transporte y la instalación de la piedra fue todo un acontecimiento: dificultad para transportarla y colocarla en el taller, además de sorpresa general en la comunidad.

Delante de la piedra..., sola y en el silencio interior que me habitaba, podía descifrar o percibir cómo debía comenzar. No sabía nada del símbolo que iba a aparecer, pero necesitaba dar forma a lo que sentía en mi interior.

Debía ser una Virgen, ¿pero cuál? Día tras día dejé entrar en mí lo que debía aparecer y poco a poco pude afirmar que sería "Nuestra Señora de Pentecostés".

Sorprendentemente, cada día recibía la inspiración de una "parte de la ejecución", el tiempo pasaba y cada vez me sentía más cansada, aunque persistí hasta el final.

La obra empezó en marzo y se terminó el 12 de agosto de 1991. "Nuestra Señora de Pentecostés" esperó a ser trasladada al lugar designado".

Soeur Marie Séraphie O.P., el 28 de Julio de 1992


Que la humanidad sea iluminada

"Por el misterio de vuestra iluminación en el día de Pentecostés, cuando orábais con los Apóstoles, según el ejemplo que vuestro Divino Hijo os había dado por el gPadre Nuestroh, en espera del Paráclito prometido, vuestra alma recibió del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo la luz radiante que vuestro corazón de Madre nos ha compartido.

Oh Nuestra Señora de Pentecostés, llénanos por vuestro deseo, que nuestro espíritu y nuestro corazón, tiendan hacia la claridad, y que ésta nos conduzca hacia Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.

Que la humanidad redimida por la sangre de vuestro Divino Hijo sea iluminada. Amén".

Soeur Marie Séraphie O.P. Primer viernes de mes, julio de 1992, ante la adoración del Santísimo.